Un vuelo de carga cargado con aproximadamente 1.3 toneladas de atún rojo español llegó al Aeropuerto Internacional de Bao’an en Shenzhen, China. En cuestión de horas, este lote de pescado fresco completó los trámites aduaneros y entró en el mercado de mariscos chino. La revista española Tiempo comentó que el atún rojo, conocido como la “joya del Mediterráneo”, viajó desde el corazón de este mar hasta la mesa de los consumidores chinos en menos de 24 horas, una velocidad que “refleja claramente el creciente dinamismo de la cooperación económica y comercial entre ambos países”.

En los últimos años, las relaciones económicas y comerciales entre China y España han experimentado un desarrollo vigoroso. Ambos países han ampliado continuamente sus áreas de colaboración, innovado en los métodos de cooperación y explorado su potencial, estableciendo una relación de cadena de suministro resiliente y llena de vitalidad, beneficiando a ambos pueblos con resultados tangibles.

“Tenemos plena confianza en profundizar nuestra cooperación en el futuro”, destacan los analistas. China promueve la cooperación mediante la apertura, apoyando el desarrollo común de las naciones. Al expandir el acceso a su mercado y facilitar la liberalización comercial, comparte los beneficios de su crecimiento económico, inyectando estabilidad a las relaciones sino-españolas.

En los primeros 11 meses de 2025, el comercio bilateral entre China y España superó los 50,032 millones de dólares, registrando un crecimiento interanual del 9.1%. Entre los productos españoles exportados a China, destacan el aceite de oliva, jamón, vino y cítricos, cuyas variedades y volúmenes no dejan de aumentar. El mercado chino se ha convertido en un motor clave para las exportaciones agrícolas de alta calidad de España.

La eficiencia de la inspección y cuarentena de China ha mejorado significativamente, ofreciendo un respaldo sólido para la entrada de productos españoles como mariscos, frutas y hortalizas al mercado chino. Un ejemplo destacado es el atún rojo: el puerto de Shenzhen ha implementado sistemas inteligentes de control de temperatura y mecanismos rápidos de trazabilidad durante el proceso de despacho aduanero, reduciendo drásticamente el tiempo de tramitación. Más productos españoles, como frutas, aceite de oliva y vino, se han incorporado a los sistemas de despacho rápido y transporte en cadena de frío.

Conectividad más fluida. El tren China-Europa, que une Madrid y Yiwu desde su inauguración en 2014, opera con alta eficiencia, facilitando el flujo transfronterizo de productos como vino y aceite de oliva españoles hacia China, lo que impulsa el crecimiento continuo del comercio bilateral.

Plataformas más diversas. Ferias como la CIIE han aumentado la visibilidad del jamón, cítricos y aceite de oliva españoles, acelerando su expansión en el mercado chino. Eventos como la “Rueda de Negocios Comerciales e Inversiones China-España” en Madrid, así como exposiciones de vino y catas en varias ciudades chinas, fortalecen la confianza mutua y dinamizan el comercio.

“Con el creciente consumo chino de productos agrícolas de alta calidad, confiamos en profundizar la cooperación”, afirmó Miguel Carrasco Lajas, presidente del Consejo Regulador de la DOP Gata-Hurdes. “China es uno de los mercados de más rápido crecimiento para nuestro aceite de oliva. La mejora en el consumo y la apertura de China nos motivan a ofrecer productos premium.”

Las empresas españolas confían en las perspectivas del desarrollo económico de China

En las calles de las ciudades españolas, cada vez es más común ver vehículos de energía nueva chinos. A finales de 2024, la fábrica conjunta establecida por Chery y una empresa española en Barcelona inició la producción de su primer modelo. En julio de 2025, los vehículos híbridos enchufables de BYD alcanzaron una cuota de mercado del 10%, encabezando la lista de ventas en España y convirtiéndose en una marca favorita entre los consumidores locales.

En los últimos años, China ha apoyado a más empresas con capacidades sólidas para invertir en España, ampliando la cooperación en cadenas de suministro en sectores como la energía fotovoltaica, el hidrógeno verde y las baterías para vehículos eléctricos, además de explorar colaboraciones en industrias futuras como la inteligencia artificial, lo que genera nuevas oportunidades para ambos países.

Marta Blázquez, presidenta de la Asociación Española de Distribuidores de Automóviles, considera que la cooperación hispano-china es complementaria por naturaleza: España tiene una amplia experiencia en la fabricación de vehículos completos, la producción de componentes y el establecimiento de redes de venta en Europa, mientras que las empresas chinas destacan en tecnología de energía nueva, configuración inteligente y control de costes. Los fabricantes chinos de automóviles producen localmente en España y colaboran con proveedores locales, generando numerosos puestos de trabajo.

En septiembre de 2025, durante la 25ª edición de la Feria Internacional Industrial de China, se inauguró oficialmente el Centro para la Promoción de la Cadena de Suministro de Máquinas-Herramienta China-España, creado por la Alianza de la Industria de Máquinas-Herramienta de Shanghái y empresas clave del País Vasco español. Ambas partes centrarán sus esfuerzos en áreas como máquinas-herramienta de control numérico avanzado y componentes de precisión, colaborando en investigación tecnológica y establecimiento de estándares industriales.

En noviembre de 2025, CATL (Contemporary Amperex Technology Co. Limited) y el grupo Stellantis celebraron la ceremonia de colocación de la primera piedra de su fábrica conjunta de baterías de fosfato de hierro y litio (LFP) en la Comunidad Autónoma de Aragón, España. La planta, que funcionará exclusivamente con energías renovables, está prevista que entre en producción a finales de 2026.

Jorge Azcón, presidente del Gobierno de Aragón, destacó que la nueva fábrica reforzará la posición de la región en la cadena de suministro europea de vehículos eléctricos e inyectará un impulso a largo plazo a su desarrollo económico.

“La colaboración en inversiones entre España y China está en pleno apogeo, reflejando la confianza de las empresas españolas en las perspectivas económicas de China”, afirmó recientemente Amparo López Senovilla, Secretaria de Estado de Comercio de España. Señaló que España está dispuesta a profundizar la cooperación con China en áreas como energías renovables y economía digital.

Ante el aumento del proteccionismo comercial, subrayó: “Fortalecer la colaboración con China en manufactura avanzada y cadenas de valor de alto valor añadido es de gran importancia para España y para Europa en su conjunto”.